Dedicado a Rosa Jorge y Jesús Garaizabal, mis padres, mi tierra. " Porque nuestra única esperanza es enamorarnos de quienes somos y de lo que queremos hacer" Así comienza "No más boleros, gracias" , una pieza de cámara poco convencional que establece un diálogo íntimo con el escuchante. Un concierto narrado y una narración cantada: historias humanas, cuento s, letras de canciones que se entrelazan con la música. Vehículos para sentirse, reflexionar y sonreír. La pieza tiene un trasfondo didáctico para adultos. En un ambiente cómplice, nos invita a revisar nuestros modelos de relación sentimental y a mirar el amor en todo su amplio sentido. Un espectáculo sencillo, emocional y emocionante. Si alguien me preguntara; "Oye, ¿esto de qué va?", para contestar de forma clara y evocadora la hubiera invitado a escuchar "Tuya". Una canción de Rozalén que no forma parte de la pieza pero que cuenta a ritmo de bolero una parte de...